Hace un tiempo vengo pensando en la linea amarilla de nuestra imaginacion. La imaginacion nos dicta que es lo que puede ser, lo que soñamos crear, superheroe de fantasias, telaraña de proyecciones, nos inculca a abandonarnos a ella sin el temor a engañarnos (como si hubiera posibilidad de engañarse mas aun) Pero no dejo de inquietarme...es decir, donde la imaginacion cesa de ser habitat seguro, y comienza a hacerse insegura, peligrosa, divagando entre que quizas la posibilidad de errar contituya la contingencia de lo bueno?
Es en esta instancia donde reducimos la imaginacion a la esclavitud..."Queda la locura, la locura que encierra". Todos saben que los locos permancen encerrados por desparramar actos reprimidos por la ley. Todo esto me lleva a pensar que los locos son victimas de su imaginacion, desapoderada de limites, de raciocinios, de inobservacias de reglas.
Aun asi, no dejo de envidiar (y aca les presento a mi audaz imaginacion) su despreocupacion hacia el humano critico, sintiendose confortadoramente felices de su imaginacion, gozando con su delirio, cargados de inocencia y alucinaciones. Honestos...(por algo, Colon descubrio America en compañia de locos...)
Me topo con la paradoja del encierro de los locos. Vaya!, se los encierra por no conocer limites, en una celda, en compañia de imaginaciones pares, donde se les permite alucinar, delirar, desafiar la naturaleza, sin limites!!!
Esto es cosa de locos, no lo creen?
Hasta aca llego, todavia conozco a mi imaginacion y se que puede ser peligrosa, y... deambulante.
Sugiero leer la frase de Breton ubicada a la derecha...
Voy por un mate!