
Son como niños buscando abrigo, pájaros tristes soñando amigos.
Entre el delirio y la cordura juegan sus sueños de locura.
Son los artistas equilibristas en el andamio de sus engaños.
Vienen y van sin descansar, magos del aire,
bufones, frailes de un Dios de cristales de color.
De la risa al dolor y del llanto al amor, del drama a la comedia,
hay de todo en la feria cuando levanta un hombre su telón.
Viven al día, sufren y esperan ser importantes.
Son emigrantes, fundan tablados.
Son adorados, son bien amados, son insultados.
Son buena gente entre la gente.
Pasan a solas sus malas horas.
Aplausos y fracasos, ahí están los artistas poniéndole a la vida el corazón.
Victor Heredia
Quiero un submarino, sin vainillas y sin azucar. ah...y unas pantuflas.
mariantiraboschi@hotmail.com